Bizarro

¿No le da vergüenza?

Decir que Donald Trump le perdonó a la vida a TikTok parece una de las afirmaciones más extrañas que se contarán el año entrante en el racconto de éste nefasto 2020. Sin embargo (y tristemente) como un pretexto para alimentar sus argumentos contra China mientras busca su reelección, así fue. El primer mandatario del país donde impera la democracia como modelo a nivel mundial (de hecho, a los presidentes de los EEUU se los denomina “Lideres del Mundo Libre”) sigue midiéndose el largo y el ancho del miembro viril con el Gigante Oriental.

Ayer por la tarde, y en el marco vergonzoso de haber expresado (sin que se le caiga la cara): “TikTok como WeChat amenazan la seguridad nacional”, (cuando en verdad deseaba expresar con rictus infantil “te dejo sin la aplicación si te seguís burlando de mi”), el hombre de jopo agraciado manifestó haber dado su bendición para que dos de sus tentáculos (Waltmart y Oracle Corp), se asocien con la empresa china ByteDance, para así descartar la prohibición que dio vuelta al mundo, afirmando que, a partir de hoy, domingo 20 de septiembre de 2020, la app iba a entrar en cesantía para los Estados Unidos.

Como cada paso del Gigantón, no responde solo a interés políticos, sino meramente económicos. De un plumazo (diría la Tía Emilia) cuida su frágil ego, les muestra a los chinos que los supera en grosor y se embolsa un monto de dinero importante, ya que como en la mayoría de las mega empresas de raíces norteamericanas, el empresario y actual dueño del Salón Oval, tiene participación accionaria preponderante.

Mientras el mundo se sigue jugando a los dados entre unos pocos, aquí en Iberoamérica, entre sueños de aparente confort, aprendemos a tomar conciencia, clara y sigilosamente, de lo que ocurre.

Algún día despertaremos.

 

 

El cuadragésimo quinto presidente de los Estados Unidos, encabeza el ranking de los bizarros. Mientras se llena los bolsillos a granel, la disputa con TikTok lo posiciona, al mismo tiempo, como trending topic de alcance global y ´hazmerreír´ del mundo.

Fernando Quiroga

Comentarios

Deje su impresión